24 de febrero de 2015

KDE Frameworks 5: un ejemplo

Hace 9 días escribí un post sobre KDE Frameworks 5, hoy encontré este buen ejemplo de cómo una aplicación Qt puede aprovechar una librería de KDE Frameworks (KIO) con facilidad.

22 de febrero de 2015

Snappy Ubuntu Core, una manera diferente de gestionar paquetes

Ubuntu anunció hace un tiempo otra versión de Ubuntu: Snappy Ubuntu Core, una especie de equivalente al sistema base de Debian que presenta un nuevo sistema de gestión de software. Su objetivo inicial era presentarlo como plataforma para la nube, más concretamente como plataforma para usar el célebre Docker y así reaccionar frente a CoreOS, que se ha puesto de moda como distro favorita para usar Docker.

Hace alrededor de un mes, Canonical anunció que también promocionarían Snappy Ubuntu Core para la "internet de las cosas" (horripilante expresión que, como ya habrán notado, está de moda), es decir, para sistemas del estilo de Raspberry Pi. La reducción del tamaño, consumo energético y coste de estos sistemas hacen posible empotrar estos sistemas en casi cualquier cosa, y como la flexibilidad de un sistema operativo complejo es infinitamente mayor que el firmware de los circuitos integrados, se prevé que en pocos años empecemos a encontrar estos sistemas en todos lados.

Lo diferente e interesante de Ubuntu Snappy, desde el punto de vista del ecosistema linuxero, es que se deshace por completo del sistema de gestión de paquetes APT. Con toda la literalidad de la expresión. El sistema de gestión de software es el corazón de la identidad de una distro, por lo que estamos ante un cambio importantísimo, y para mi sorpresa muy poco comentado. El cambio es hacia Snappy, un nuevo sistema de gestión de paquetes muy curioso. Snappy es, en concepto, parece ser una imitación y evolución del "updateservicectl" de CoreOS. Técnicamente, es una confluencia de varias tendencias tecnológicas, desde APT al aislamiento de aplicaciones de los teléfonos.


Snappy

Al igual que APT, Snappy (invocado mediante el comando "snappy") consta de repositorios de software. A diferencia de APT, los paquetes no son tal como solemos concebir los paquetes. Existe un paquete llamado "ubuntu-core" que contiene, literalmente, todo el sistema de Snappy Ubuntu Core. Todo. Nada de cientos de paquetes separados, sólo uno para todo el sistema base (es decir, la dirección opuesta a la fisión en infinidad de paquetes que vemos en Debian). Tras el sistema base, existen los "frameworks". Uno de los frameworks posibles es "docker", y es fácil imaginar a "gtk", "qt" o "kde" como ejemplos de otros frameworks que se añadan en el futuro. La finalidad de los frameworks es extender el sistema base.

Luego tenemos las aplicaciones. La diferencia fundamental entre frameworks y aplicaciones es que las aplicaciones están aisladas entre si mediante virtualización con contenedores, y tienen restringido el acceso al sistema de archivos, a la red, a listados de procesos que muestren otros procesos. Una de las consecuencias inmediatas de esta organización es que desaparece el concepto de dependencias al que estamos acostumbrados. Nada de cientos, miles de paquetes, cada uno con una librería, cada uno con su versión, cada uno con sub-dependencias. En Snappy Ubuntu Core, el paquete de sistema y los paquetes de framework son sólo un paquete cada uno, y las aplicaciones sólo pueden depender de frameworks.

La última gran diferencia de este sistema es el carácter transaccional y reversible de las actualizaciones, especialmente las del sistema. Gracias a un extraño sistema con dos particiones, copiado de CoreOS, las actualizaciones de paquetes del sistema se hacen a la partición que no se está utilizando en ese momento, y al arrancar se utiliza la partición con el sistema nuevo. Con "snappy rollback" se puede volver a utilizar la versión anterior del sistema. En el caso de las aplicaciones, se instalan varias aplicaciones en /app/nombredelaapp/1.2.3, y hay un enlace simbólico en /app/nombredelaapp/current a la versión que se desea utilizar.

Por último, destacar el enrevesado proceso de ensamblado de las particiones al arrancar. Las particiones que contienen el sistema son de sólo lectura, no se permite su modificación. Eso hace que sea necesario dedicar una partición extra en la que se almacenan las modificaciones o añadidos a /var o /etc. Es también en esa partición donde se instalan las aplicaciones, y donde se crean los directorios de usuario. Naturalmente, esos juegos de particiones no resultan en un sistema funcional por sí solos,  de ahí que al arrancar el sistema tenga que hacer un total de 28 montajes bind de la partición modificable a varias rutas en /etc y /var del sistema principal no modificable.



Consecuencias de Snappy

Snappy es muy interesante porque logra mezclar la muy razonable decisión de ejecutar todas las aplicaciones en entornos aislados, con los repositorios tradicionales linuxeros, al mismo tiempo que añade funciones que deberían ser estándar, y no meras opciones, en cualquier sistema de paquetes moderno (revertido de actualizaciones) y elimina aspectos de los repositorios linuxeros (miles de paquetes y laberintos de dependencias) que quizás deberíamos empezar a cuestionar.

El dilema que puede surgir frente a snappy es que Snappy puede considerarse como algo bueno. Y no sólo bueno: podría incluso considerarse una evolución de los sistemas de paquetes en Linux, algo superior. Y si Snappy es superior, y logra ser mejor que los sistemas de paquetes tradicionales, la evolución lógica sería que Canonical llegase a sustituir en un futuro (futuro no inmediato) a APT por Snappy, con consecuencias impredecibles. Es difícil prever qué pasará exactamente en el futuro (porque hay varios proyectos compitiendo por hacer lo mismo, como Gnome Apps), pero existe la posibilidad de que haya verdaderas revoluciones en las herramientas de gestión de software en el mundo Linux en los próximos años. Snappy bien puede ser sólo el comienzo de una nueva ola.

15 de febrero de 2015

Los frutos de la modularidad en KDE 5

El desarrollo de KDE 5 está siendo bastante caótico de cara al público, mucha gente no sabe bien que se está haciendo. Por eso el anuncio de hoy, publicando KDE Frameworks 5.7.0, no dirá mucho a la gente, ni sabrán si esa publicación acerca, o no, a la publicación de un "KDE 5.0". No les culpo, KDE no ha sabido explicar bien sus intenciones, y yo no tengo intención de hacerlo hoy. Pero merece la pena hablar de KDE Frameworks 5, y de los buenos resultados que está teniendo.

La intención de KDE Frameworks 5 es hacer honor a su nombre en el sentido más amplio de la palabra: uno de los principales objetivos ha sido que los usuarios de Qt puedan usar partes de las librerías básicas de KDE, sin tener que usar KDE. Para ello, KDE Frameworks 5 ha dividido la gran masa de código "kdelibs" en 60 pequeñas librerías que ofrecen diferentes funcionalidades, desde KArchive para gestionar archivos comprimidos, KI18n para la internacionalización, KConfig para la gestión de archivos de configuración, o Kemoticons para mostrar emoticonos en lugar de ";)".

Las dependencias que estas librerías tienen entre sí mismas se distinguen con diferentes "tier". Las que no dependen sólo de Qt forman el "Tier 1", el "Tier 2" lo forman las librerías que dependen del "Tier 1", y el "Tier 3" las librerías con dependencias de las anteriores dos. Las dependencias de librerías y funcionalidades externas, no relacionadas con KDE Frameworks, se gestionan dividiendo las librerías en las que no requieren dependencias ("funcional"), las que requieren alguna para la integración en el sistema ("integration"), o las que tienen otras dependencias variadas ("solution").

La consecuencia de esta modularización masiva es que KDE Frameworks pasa a ser, en buena medida, una extensión de funcionalidad para Qt, un verdadero framework que pasa a ser desarrollado independientemente de Plasma y las aplicaciones finales de KDE, y que permite crear aplicaciones Qt que utilicen librerías de KDE Frameworks sin tener que forzar a los usuarios a instalar medio KDE.

Como KDE Frameworks pasa a ser un proyecto complementario de Qt, no debería sorprender que algunas de las librerías de KDE Frameworks hayan sido movidas a Qt: QMimeType proviene de KMimeType, QTemporaryDir de KTempDir, QStandardPaths de KStandardDirs. También se han mejorado otras clases ya existentes, y cuando es posible y recomendable los programadores de KDE intentan mejorar cosas de QT, en lugar de reimplementar cosas por su cuenta.

El broche final como ejemplo de los beneficios de toda esta modularización se puede comprobar con la publicación de LXQt 0.9, un escritorio ligero basado en Qt, fusión de LXDE y razor-qt. En esa versión anunciaron que empezarían a usar un componente de KDE Frameworks, KWindowSystem, para gestionar la interacción con el sistema de ventanas. Reutilizarán un código mejor probado y mantenido por otros, y no sólo se libran de tener la implementación de la misma funcionalidad que hacían por su cuenta, sino que todos los esfuerzos que están haciendo en KDE para que KWindowSystem funcione con Wayland redundarán en su beneficio.

Resumiendo, la modularización de KDE Frameworks 5 supone un gran paso para KDE y el ecosistema Qt. Y aunque no haya un "KDE 5.0", se puede comprobar que el proyecto sigue trabajando mucho y muy bien.