No voy a esconder la cabeza, yo siempre pensé, y creo que lo he dicho aquí, que Twitter era una mierda pinchada en un palo, que iba a durar lo que durara la moda, y que en el remoto caso de que la gente fuera tan idiota como para querer usar algo así, los servicios de mensajería instantanea podían copiar la idea fácilmente y, ya de paso, subir el límite de caracteres. El tiempo ha probado que estaba equivocado. ¿Por qué ha tenido tanto éxito twitter, entonces?
Una de las claves es la que podría afirmarse que es su principal debilidad: la brevedad de los mensajes. Autolimitar la expresividad a un puñado de caracteres en principio es una limitación absurda, pero no lo es. En una entrevista, Borges contaba que podía parecer que el verso libre es más sencillo que el verso tradicional, pues evita la obligación de tener que encajar los versos en la rima y la métrica concreta de la versificación escogida. Sin embargo, aclaraba Borges que con el tiempo había llegado a la conclusión opuesta: El verso con una estructura definida es un recipiente que obliga al pensamiento a adaptarse a unos límites, a ir en una dirección definida, mientras que con el verso libre el poeta se enfrenta a las infinitas posibilidades del lenguaje y tratar de discernir en ese pajar inabarcable no ya una aguja, sino la mejor de todas las pajas (batalla inhumana). Con Twitter pasa algo parecido, la necesidad de limitarse a 140 caracteres obliga a los usuarios a prescindir de los malos usos que aparecerían de disponer de más espacio, incita a concentrar la máxima expresividad en el mínimo espacio, hace de cada algo interesante que merece la pena leer. Muchos de los Tweets ni siquiera alcanzan el límite ni parecen requerir más, pues los usuarios se adaptan mentalmente a él.
Además, la brevedad consigue que leer decenas de Tweets sea algo sencillo, empleando tan solo unos pocos segundos. Al aumentar la longitud de los mensajes el tiempo necesario para leerlos y contestarlos puede multiplicarse exponencialmente. La fluidez de las conversaciones en Twitter depende directamente del límite de caracteres.
La otra clave del éxito de Twitter sin duda son las posibilidades de comunicación entre usuarios, que se han logrado combinando elementos del IRC y del IM. Hay millones de personas, y puedes dirigir tus mensajes a cualquiera de los usuarios, que todo el mundo los lea, y que el mundo lea los tuyos. Es decir, las comunicaciones entre personas son fundamentalmente públicas, porque incluso cuando son entre dos personas la conversación es accesible a otros, y se escribe teniendo esto en mente (si, se pueden configurar las actualizaciones como privadas, pero la mayoría no lo hacen). Esta es la razón por la que ningún sistema de IM puede lograr el éxito de twitter implementado un "visor de cambios de estado" de los contactos (como ha hecho Messenger). El modelo IM es fundamentalmente de relaciones privadas y estancas, se requiere agregar al contacto y que él te acepte. Twitter permite comunicarse con cualquiera sin que él te acepte. Puedes seguir a alguien sin que él te siga a ti, y viceversa. Hay algo remotamente parecido a "canales". Mal visto, Twitter es un IRC con gestión de contactos adaptada al carácter público de las conversaciones, con almacenamiento persistente y con interfaz web.
Mirado así, está claro que Twitter no es ninguna moda, sino que es algo que va a durar. Eso si, tarde o temprano lo comprará alguien porque por muy útil que sea me parece dificil sacar un solo céntimo de beneficios al sitio. Y no esperen que yo lo use, me cree una cuenta hace dos años, puse un mensaje de prueba y no he vuelto a encontrar motivos para decir nada más.