La App Store del iPhone es todo un fenómeno que cada vez me llama más la atención. Todos la están imitando, y esas cosas no ocurren sin que haya una poderosa razón para ello. Amenaza incluso con extenderse a todos los escritorios y convertirse en algo imprescindible y en la manera de distribuir software. Y para que vean que a este blog le queda mucha cuerda, he acumulado verborrea suficiente como para hacer tres post sobre el tema.
A primera vista la razón de su éxito está en lo cómoda que es para los usuarios, pero como me han señalado aquí alguna vez (Google dice que Javi Santana, que por lo visto conoce el campo), una gran parte está en lo fácil que se lo pone al desarrollador para crear aplicaciones. Sin esa facilidad, no habría tantas aplicaciones, sería como entrar en un supermercado y ver casi todas las estanterías vacías. Y la App Store tiene las estanterías repletas (a pesar de su puritanismo, que ha retirado más de una aplicación de los estantes).
Tambien debe ser un factor muy importante lo fácil que lo tiene el programador para distribuirlas. No hay que tener una página web para que los usuarios descarguen nada (aunque es muchos lo hacen incluyendo un enlace a la página de la aplicación en itunes), con el ahorro del tedioso trabajo que esas cosas siempre implican. Y no olvidemos la enorme facilidad para cobrar. No tienes que pedir un número de tarjeta de cŕedito a nadie, ni enredar con paypal, ni con divisas (las tiendas online no aceptan cualquier tipo de moneda), ni nada parecido, el desarrollador da su número de cuenta a Apple y ellos se encargan de cobrar al cliente y meterte el dinero en el bolsillo. Estas dos cosas, que parecen caprichosas, son más importantes de lo que parecen.
Resumiendo, Apple pretende que los programadores se ocupen de programar -que no es poco- y el resto tratan de resolvertelo ellos.
La App Store parece acertar tan bien a conjugar necesidades de usuarios y desarrolladores, que se me hace imposible concebir que Apple no esté considerando extenderla al escritorio. ¿Por qué no? ¿Por qué no distribuir aplicaciones de escritorio a través de una App Store, incluso las gordas y de pago, como Photoshop? Por supuesto, se trata de un planteamiento distinto al iPhone, los Mac de sobremesa no están -afortunadamente- bloqueados para prohibir la instalación de cualquier tipo de aplicaciones. El crackeo de software de pago sería inevitable, pero ¿es que acaso no lo es tambien ahora? Quien quiere crackear un programa de pago lo va a hacer igualmente; una App Store al menos incentiva la compra.
Creo que las "tiendas de aplicaciones", tanto en su lado atractivo para el usuario como en su comodidad para los desarrolladores, son algo destinado a imponerse poco a poco en todos los ámbitos, se tratan de "un paso más" en la oferta de las plataformas de la que a largo plazo nadie querrá carecer.
¿Que hará Microsoft? Al igual que resto de SOs móviles, tienen su tienda "Skymarket" crecida a la sombra de App Store. Lo curioso es que Microsoft tiene tambien ¡una tienda online para escritorios! Pero es solo para productos propios. Venden cosas como...Windows (lo que todo usuario de Windows quiere, comprar otra copia de Windows). Nada que ver con lo que andamos hablando. Es muy curioso: Microsoft debe gran parte de su fortuna a lo fácil que ha puesto siempre el desarrollo de aplicaciones a partners y los famosos "3rd party". Lo de "Developers, developers, developers" es algo más que un chiste, es una religión en esa empresa. Win9x debe mucho de su éxito a haber sido una gran plataforma sobre la que crear aplicaciones que funcionaban -siguen funcionando- en millones de ordenadores. Lo lógico sería que siendo uno de sus distintivos, vieramos en Microsoft más ímpetu por adelantarse, por ser los primeros en ofrecer, como siempre han ofrecido, la mejor alternativa para los programadores.
Pero no, la obsesión por atender a los programadores parece cosa del pasado, de la antigua Microsoft. La nueva Microsoft, encabezada por Ballmer, está demasiado ocupada añadiendo búsquedas en Twitter a Bing, o anunciando la enésima soplapollez basada en .NET, de esas que son inútiles para el 99% de desarrolladores y aplicaciones existentes. Demasiado ocupados intentando ser las reinas del Web 2.0, están descuidando su (innegable) corona actual como mejor plataforma para desarrollar. Mientras tanto, Apple ha descubierto que una App Store puede desafiar a la aparentemente inevitable tendencia Web 2.0 y conseguir reactivar el desarrollo de aplicaciones en código nativo, justo cuando nadie daba un duro por ellas. Pero de eso más en el siguiente post, que si las musas no cambian de opinión se titulará: "Tiendas de aplicaciones: ¡Es la economía, imbécil!"